FORTALECIENDO LOS LAZOS DE LA COMUNIDAD
- Nathalia Hernández Mesén
- 23 sept 2020
- 2 min de lectura
Cuando deseo algo nuevo para satisfacer una necesidad lo primero que hago es buscar alguien cercano que comercialice el producto o servicio. En ocasiones me ha pasado que cerca de mi localidad no lo encuentro, por lo tanto me ha nacido la pregunta: ¿Qué tan fácil es encontrar un producto de fabricación local?

Con el desarrollo del capitalismo, las zonas urbanas de todo el mundo empezaron a variar dando lugar a grandes centros comerciales repletos de cadenas de tiendas internacionales. Por la facilidad de consumo, estas empezaron a desplazar a las empresas locales. Pero ahora con el cambio que hemos vivido mundialmente, por el COVID, los comercios locales hemos optado por buscar la manera de adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes y poder continuar en el mercado.
Si bien ciertas empresas internacionales han presenciado aumento en sus ventas por la facilidad que poseen a la hora de pagos en línea, con un solo click y la sincronización con las entregas: como en el caso de Mc Donalds; también tenemos la otra cara de la moneda, donde nos encontramos con consumidores con mayor consciencia, interesados en la mano de obra nacional, por lo tanto, apoyan a los productores locales logrando así fortalecer la economía local.
Otro factor de importancia a la hora de comprar local es el compromiso que adquirimos las productoras a la hora de ofrecer los servicios y productos, para nosotras lo más importante es cumplir con las expectativas y necesidades del cliente, asimismo garantizando la calidad y amistad, especializándonos en el servicio al cliente y en artículos exclusivos. Porque para nosotras todos nuestros clientes son importantes, cada sugerencia sobre el producto, comentarios y demás son tomados en cuenta, con el objetivo de evolucionar; porque si ustedes están felices con la compra, nosotras también al saber que logramos satisfacer la necesidad de cada una.

Asimismo, el comercio local es una herramienta para generar empleo y prosperidad en el barrio ya que en zonas donde no hay tiendas locales suelen verse desoladas provocando inseguridad a los ciudadanos para transitar por sus calles, por ello la importancia de continuar fortaleciendo esta práctica.
Por último, al comprar en la tienda local logramos disminuir el impacto ambiental, ya que al ser producido tan cerca a la hora de las entregas el consumo de gasolina es disminuido y en otros casos nulo, ya que se puede optar por medios de transporte alternativos como la bicicleta o caminar, aportando también a la salud.
Las ventajas son múltiples y su costo es proporcional a los beneficios obtenidos, con la situación actual por la que pasa el mundo, nos motiva a cuestionar sobre diversos hábitos que no son tan favorecedores y como a partir de esta tormenta pueden surgir nuevos seres humanos comprometidos con su entorno, empáticos y llenos de consciencia. En fin, los invito a cuestionarnos sobre nuestras elecciones de consumidores para tratar de incorporar cada vez más practicas sostenibles en nuestra cotidianidad.
Y recuerden compren local, esto sería todo. Muchas gracias por leer el blog, dejen sus comentarios o aportes y nos leemos pronto. El próximo será sobre una materia prima muy importante para nosotras. Estén atentos.



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